Las caballerizas se incorporan al recorrido de visita de Cas Comte

El palacio del condado de Torre-saura inicia la temporada 2026 con la apertura al público de uno de sus espacios más evocadores y hasta ahora menos accesibles: las antiguas caballerizas. Esta nueva incorporación al itinerario de visita consolida la apuesta de la Fundación José Mª de Olives y de Ponsich, Conde de Torre-saura por poner en valor su patrimonio histórico y ofrecer una experiencia más completa a los visitantes.

Situadas en el corazón del edificio condal, las caballerizas constituyen un ámbito singular, ya que forman parte de las zonas más antiguas del conjunto arquitectónico. Sus robustos muros, las bóvedas de piedra y el pavimento empedrado configuran un espacio que conserva intacta su esencia original. Estas dependencias, conectadas con las estancias iniciales del recorrido, no solo cumplen una función estructural dentro del palacio, sino que también explican una parte esencial de la vida cotidiana de épocas pasadas.

Históricamente, las caballerizas eran un reflejo del rango social. En ellas descansaban los caballos destinados tanto a los desplazamientos solemnes como a las tareas más duras, como el transporte de mercancías o del servicio doméstico. En una época en la que los caminos eran muy precarios y el ritmo de vida venía marcado por el campo, estos animales eran indispensables, y su presencia reforzaba el prestigio de la casa señorial.

Más allá de su valor arquitectónico, los establos mantienen viva la memoria de un pasado profundamente ligado a la tierra. En una época en la que la acumulación de tierras definía el estatus nobiliario, la agricultura y la ganadería se erigieron como los principales pilares económicos y de prestigio del condado de Torre-saura. Esta herencia sigue presente hoy en día, especialmente durante las fiestas de Sant Joan, cuando los caballos procedentes de las posesiones vinculadas a la casa vuelven a ocupar las caballerizas. Durante esos días, recuperan su función original en una atmósfera cargada de aromas, sonidos y tradición.

La nueva apertura también permite contextualizar el papel clave que tuvo la ganadería en la consolidación del prestigio de la familia. El impulso a la cría de ganado, especialmente durante el mandato del V conde de Torre-saura, situó a la casa en una posición destacada dentro del panorama menorquín. Los reconocimientos obtenidos en certámenes y exposiciones especializadas reforzaron la reputación de su yeguada, convirtiéndola en un referente. Este desarrollo no solo respondía a una necesidad económica, sino también a una visión de progreso basada en la mejora del territorio y de sus recursos.

Paralelamente a la apertura de las caballerizas, durante el último invierno se han llevado a cabo importantes inversiones de conservación y mantenimiento en el conjunto del palacio. Estas actuaciones han permitido, por un lado, acondicionar las caballerizas para la visita pública y, por otro, ejecutar diversas labores esenciales para garantizar la preservación del edificio. Entre estas intervenciones destacan la revisión y mejora de determinadas cubiertas y la reparación de distintos elementos de carpintería, entre otras actuaciones, que contribuyen de manera decisiva a asegurar la buena conservación del conjunto arquitectónico.

Con esta nueva propuesta, el palacio del condado de Torre-saura amplía su relato patrimonial e invita al público a descubrir un espacio donde la historia, la tradición y la identidad menorquina se dan la mano, reafirmando su papel como punto clave en la difusión del legado cultural de la isla.

Toni Camps. Fotografías de Sonia Rotger Caules – Talaia Cultura SL
Primary Color
default
color 2
color 3
color 4
color 5
color 6
color 7
color 8
color 9
color 10
color 11
color 12